¿Por qué es importante ahorrar agua? Trucos para gastar menos en casa

septiembre 7, 2017

El agua es para nosotros fuente de vida, pues somos agua en más de un 60% y es uno de los pilares sobre los que se sustenta nuestra existencia y la del resto de seres vivos. Además, las reservas de agua dulce son limitadas, por ello es importante cuidarla y dar prioridad en nuestra vida cotidiana al hecho de ahorrar agua. Hoy te invitamos a reflexionar sobre cómo ahorrar en casa este maravilloso líquido y poner en práctica buenos hábitos desde ya.

Según el INE, en España se gastan unos 142 litros por persona al día. Se trata de una cantidad considerable que favorece el desabastecimiento y agrava las sequías, una circunstancia muy común en regiones secas que cada año se hace más grave.

¿Cómo ahorrar agua en casa?

Existen multitud de trucos que nos ayudarán a reducir drásticamente nuestro consumo diario; gestos de lo más sencillos para ahorrar agua que cuando comiences a practicar pasarán desapercibidos en tu rutina. Sin embargo, el primer paso es un cambio de actitud por nuestra parte. Necesitamos valorar que se trata de un bien muy preciado, voluntad para comenzar a cuidarla y evitar su mal uso.

Trucos para ahorrar agua en el aseo y la cocina

Nuestros hábitos a la hora de asearnos pueden ser contraproducentes para el ahorro de agua. Bastaría con cambiar algunos para que no fuera así. Ducharse en lugar de bañarse es uno de los principales factores de ahorro en lo que respecta a la higiene. Igualmente, es esencial cerrar los grifos mientras nos enjabonamos o lavamos los dientes.

También existen complementos que pueden instalarse en el baño o la cocina para reducir el consumo, como los reductores o limitadores de caudal para los grifos que no requieran demasiada presión. Estos utensilios son económicos y pueden marcar la diferencia en el ahorro de agua en casa. Además, otro de los trucos clásicos, es el de introducir dentro de la cisterna una o dos botellas de agua. No obstante, hoy en día se pueden instalar reguladores de descarga en cualquier inodoro que cumplen la misma función: que cuando pulsamos el botón se pierda menos agua.

En la cocina, la limpieza es una de las principales causas de consumo de agua. En cuanto a los platos, a la hora de poner el lavavajillas, lo ideal es hacerlo sólo cuando esté completamente lleno. Si fregamos a mano, es esencial cerrar el grifo al enjabonar. Además, una vez tengamos todo enjabonado, puede ser útil tapar el desagüe del fregadero y llenarlo hasta la mitad con agua limpia, que usaremos para enjuagar todos los platos limpios.

A la hora de cocinar, debemos medir bien los tiempos y evitar dejar correr el agua cuando lavamos las frutas y verduras. También se desaconseja descongelar alimentos con agua caliente bajo el grifo, ya que es preferible tener paciencia y dejar que se descongelen dejándolos durante un par de horas a temperatura ambiente. Otra medida de economía doméstica sería pensar un segundo uso para el agua que nos queda después de hervir algunos alimentos. No obstante, también es recomendable cambiar hábitos y elegir la cocción al vapor. Además de necesitar menos agua, la comida conservará más nutrientes.

También hay otros trucos básicos de conservación medioambiental que indirectamente favorecen también el ahorro de agua. Un ejemplo es el reciclaje de los envases, pues se reduce la cantidad de envases a fabricar y, por lo tanto, el consumo de agua en su fabricación.

Reducir el consumo en el exterior

En el caso de que tengamos un jardín, para no tener que preocuparnos demasiado por el ahorro de agua durante el riego, lo mejor es plantar especies autóctonas de zonas con escasas precipitaciones, pues necesitan menos agua. Las horas en que regamos también son importantes, la noche o el amanecer son los momentos más indicados. Para reducir el consumo de agua en el exterior de la casa, hoy en día existen sistemas de riego (goteo, drenaje subterráneo, multiaspersión, etc.) que se encargan de optimizar la cantidad de agua que necesitan nuestras plantas y aseguran el ahorro, por lo que es aconsejable invertir algo de dinero y consultar a un experto para que haga de nuestro jardín un lugar sostenible.

Cuidar el consumo y pensar en el ahorro de agua es una medida fundamental en épocas de sequía porque favorece la conservación, pero también tiene otros beneficios a nivel doméstico como, por ejemplo, la disminución del importe en la factura. Siguiendo estos sencillos consejos podemos ahorrar agua, haciéndole un favor al planeta y a nuestra cuenta bancaria.